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  Agradecemos a Óscar Ramos el envío de estos textos.
 
Textos clásicos
 
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  ¡Qué descansada vida la del que huye del mundanal ruïdo, y sigue la escondida senda por donde han ido los pocos sabios que en elmundo han sido(...)
 
Fray Luis de León: " Oda a la vida solitaria" |
 
Saliendo de las ondas encendido, rayaba de los montes el altura el sol, cuando Salicio, recostado al pie de un alta haya, en la verdura, por donde un agua clara con sonido atravesaba el verde y fresco prado, él, con canto acordado al rumor que sonaba, del agua que pasaba, se quejaba tan dulce y blandamente como si no estuviera de allí ausente la que de su dolor culpa tenía y así, como presente, razonando con ella, le decía: (...)
 
Garcilaso de la Vega: " Égloga" I, vv 43-56  |
 
Corrientes aguas, puras, cristalinas, árboles que os estáis mirando en ellas, verde prado de fresca sombra lleno, aves que aquí sembráis vuestras querellas, hiedra que por los árboles caminas, torciendo el paso por su verde seno, yo me vi tan ajeno del grave mal que siento, que de puro contento con vuestra soledad me recreaba, donde con dulce sueño reposaba, o con el pensamiento discurría por donde no hallaba sino memorias llenas de alegría. Y en este mismo valle, donde agora me entristezco y me canso en el reposo, estuve ya contento y descansado. ¡Oh bien caduco, vano y presuroso! (...)
 
Garcilaso de la Vega,  " Égloga" I, vv. 239-256 |
 
Texto enviado por Felipe Zayas
HUERTO EN MARRAKECH ¿Te acuerdas de aquel sur en el rojo verano? Entré en la breve noche para gozar tu huerto: rincón de madreselva, dos pequeños naranjos, y aquel jazmín tan negro de tanto olor, rodando la falda del ciprés que sube al cielo. Bañó el árbol la luna, y se mojó mi boca. Y qué cansados luego las aguas y las rosas, el ciprés, los naranjos, el ladrón de aquel huerto. Y todo fue furtivo: el alba, luego el sueño.
FRANCISCO BRINES, El otoño de las rosas.
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