La edición

Una ficha completa de un estudio epigráfico debe contener, al menos, los siguientes elementos:

En lo que se refiere a los aspectos externos:
  1. Lugar y fecha del hallazgo.
  2. Lugar de conservación de la pieza.
  3. Bibliografía sobre la inscripción.
  4. Imágenes (fotos, dibujos...).
En lo que se refiere a los aspectos internos:
  1. Descripción física de la pieza.
  2. Transcripción del texto.
  3. Variantes de las lecturas del texto.
  4. Comentario acerca de la escritura (tipo de letra, características especiales).
  5. Transcripción completa del texto (resolviendo abreviaturas e intentando reconstruir las partes perdidas) y propuesta de datación.
Para la edición de textos epigráficos se emplean signos convencionales. El sistema de estos signos convencionales más común es el conocido como "Sistema de Leiden", adoptado por los pairólogos en el XVIII Congreso Internacional de Orientalística (Leiden, 1931). Éstos son los signos más frecuentes:
  • abc   »  Transcripción del texto en minúscula, respetando en lo posible la distribución de los renglones.
  • ABC   »   En mayúscula,  letras perfectamente visibles pero cuyo sentido se desconoce.
  • ạḅḍ    »   Letras con punto suscrito para las que sólo son inteligibles por el contexto.
  • [abc]   »   Entre corchetes, letras perdidas.
  • [...]   »  Se ignora el contenido de lo perdido, con un punto por cada una de las letras perdidas, si se puede establecer.
  • (abc)   » Resolución de siglas y abreviaturas. Si no se pueden resolver, la notación será (---) o (abc?)
  • [[abc]]  »  Con doble corchete, letras borradas intencionadamente.
  • <abc>   »   Letras omitidas por error.
  •  {abc}     »   Entre llaves, letras que deben ser omitidas.