Verbos impersonales

 

 

Accidit, contingit, euenit, liquet y demás. No veo por qué son llamados impersonales, ya que nunca carecen de nombre supuesto. ¿Acaso es poco claro que un infinitivo o toda una oración ocupen el lugar del nombre supuesto? Pero veamos ejemplos con nombres claramente expresos: Ovidio, en Metamorfosis 1: Mox ubi creuerunt naturaque mitior illis contigit; el mismo, en Metamorfosis 2: Nec contigit ullum uox mea mortalem. (III, 1, 225).

En el caso de los verbos erróneamente llamados de naturaleza, como pluit, fulminat, lucescit, Linacro y otros estudiosos están de acuerdo en sobreentender un nombre supuesto de significado emparentado; ésta es la causa por la que casi siempre aparecen en tercera persona, aunque no hay nada que impida que podamos decir que el verbo pluit tiene primera persona, siempre que el que hable sea Dios. Las oraciones enteras serían, pues: pluit pluuia, fulget fulgur, lucescit lux. Sin embargo, el nombre rectamente adecuado podrá ser sustituido por otro, como Deus pluit y pluunt lapides; Plauto, en Mostelaria: Malum quum impluit caeteris, non impluat mihi (...); el mismo [Virgilio]: Magnus dum Caesar ad altum fulminat Euphratem; el mismo: Porta tonat coeli. (III, 1, 225-227).

Miseret, taedet, piget, pudet, poenitet tienen un nominativo de un nombre de significado emparentado, como dijimos al hablar de la construcción de genitivo; lo que sucede es que no aparece explícito, porque es evidente. Admiten, sin embargo, otros nominativos; Terencio, en Adelfos: Quem neque pudet quidquam, neque metuit quemquam; Ovidio a Pisón: Nec pudeat Phoebaea Chelys (...); Cicerón: Plura me ad te scribere pudet; donde un infinitivo está en lugar del nombre supuesto. (III, 1, 227).

Delectat, iuuat, decet, oportet, libet son verbos personales y auténticos activos, vayan en tercera persona o en otra. O ¿es que cuando se dice multos castra iuuant y hostem ferire iuuat, el iuuant del primer ejemplo es personal y el del segundo impersonal? Ridículo. Cicerón, en la defensa de Balbo: Est enim aliquid quod non oporteat, etiam si liceat, quidquid uero non licet, certe non oportet; Terencio: Adhuc Archillis, quae adsolent quaeque oportent signa ad salutem esse, omnia huic esse uideo; el mismo: Haec facta ab illo oportebant, Syre; (...) Plauto, en Stico: Secundas fortunas decent superbiae; (...) Plauto, en Mostelaria: Nam quod tibi lubet, idem mihi libet. (III, 1, 227-229).

Curritur, statur y ambulatur son auténticos personales y auténticos pasivos; así en trepidatur a Caesare, donde falta trepidatio, ya que no puede haber oración sin nombre y sin verbo. (III, 1, 229).

Si somos sensibles  a la autoridad de tan grandes maestros, yo no veo cómo es posible que éste establezca la existencia de impersonales y no acepte la de personales defectivos, en los cuales falta el nominativo, nominativo que es tan evidente que no se pone. Y es que si se trata de un nominativo diferente del nominativo del mismo significado del verbo, se hace necesaria su presencia, ya que en este caso es desconocido; Ovidio: Tum tertia uiuitur aetas; Marcial: Tota mihi dormitur hyems; Horacio: Magna minorue si res certabitur unquam. (III, 1, 233).